Lesiones nerviosas

Los nervios son los “cables” del cuerpo que llevan la información desde el cerebro al resto del cuerpo y viceversa.  Algunos nervios envían información del cerebro a los músculos para hacer que se muevan.  Otro nervios llevan información del dolor, presión o temperatura desde las diferentes partes del cuerpo al cerebro.  Dentro de cada nervio existen muchas y diferentes fibras nerviosas agrupadas en fascículos para transmitir la información.  Existe, además, una capa externa protectora que rodea y aísla al nervio del resto de tejidos (Figura 1).

Como cualquier otro tejido del cuerpo, en ocasiones los nervios pueden lesionarse.

Figura 1:  Anatomía de los nervios.

 

CAUSAS

 

Los nervios se pueden lesionar por un exceso de presión, por estiramiento o por un corte.  El Síndrome del Túnel Carpiano es un ejemplo muy frecuente de un problema producido por la excesiva presión que sufre un nervio, el Nervio Mediano, en la mano.  Este daño se puede producir lentamente a lo largo del tiempo o en caso de un traumatismo, producirse muy rápidamente.

 

Los cortes en los nervios pueden producir que el nervio no transmita información, puesto que la señal no puede sortear el espacio entre los extremos del nervio producido por el corte.  Las lesiones por estiramiento pueden ser leves y temporales o por el contrarios ser graves y permanentes.  La gravedad de la lesión dependerá de la intensidad del estiramiento o elongación.

 

SIGNOS Y SÍNTOMAS

 

Los signos y los síntomas de las lesiones nerviosas pueden ser diferentes dependiendo del nervio que se lesione, el tipo de lesión y la gravedad de la lesión.  Algunos signos y síntomas pueden ser:

 

– Adormecimiento: algunos nervios sólo transmiten sensibilidad, por lo que la lesión de estos nervios causará anestesia o adormecimiento de algunas zonas.

 

– Debilidad:  Además de la sensibilidad, algunos nervios transmiten también la capacidad de mover.  La lesión de estos nervios que transmiten movilidad causa debilidad o pérdida de movilidad de determinados músculos.

 

– Dolor:  El dolor es un síntoma frecuente tras la lesión de un nervio.  El dolor se puede presentar en cualquier área a lo largo del recorrido del nervio, pero lo más frecuente es que se produzca en el sitio de la lesión.

 

Los síntomas de la lesión de un nervio pueden ser intermitentes, si la lesión es repetitiva; o pueden ser constantes, si la lesión es grave.  Existen muchos otros signos de lesión nerviosa: atrofia de los músculos, cambios de coloración de la piel, cambios de sudoración en algunas áreas,…

 

Un ejemplo de lesión nerviosa recurrente es el Síndrome del Túnel Carpiano.  Éste puede producirse cuando el Nervio Mediano sufre mucha presión al atravesar la zona de la muñeca.  Se pueden presentar síntomas  como adormecimiento de las manos, dolor en las manos y/o dedos, muñeca, antebrazo o incluso debilidad (especialmente del pulgar).  Estos síntomas pueden ser intermitentes o si es lo suficientemente severo, ser constantes.

 

TRATAMIENTO

 

Algunas lesiones nerviosas pueden mejorar sin necesidad de tratamiento, pero otras lo necesitan.

 

Lesiones leves de los nervios:  El nervio puede recuperarse por sí sólo en horas, días o semanas.  Durante este tiempo, la información entre el cerebro y ciertas partes del cuerpo puede alterarse.  El tratamiento sintomático puede ser útil, pero en ocasiones es preciso incluso cirugía.

 

Lesiones de fibras nerviosas o lesiones más graves:  Los nervios pueden cicatrizar y regenerarse hasta alcanzar de nuevo el musculo o las áreas de piel determinadas, pero este proceso puede llevar varios meses y la información entre el cerebro y estas áreas afectadas se interrumpe por completo durante este tiempo.  El tratamiento puede ser tan sólo sintomático o de soporte, pero también es preciso en ocasiones el tratamiento quirúrgico dependiendo del tipo de lesión.

 

Cortes en los nervios:  Cuando se corta un nervio es preciso repararlo quirúrgicamente para que cicatrice correctamente.

La cirugía consiste en suturar los extremos cortados del nervio para que las fibras nerviosas puedan crecer y alcanzar de nuevo sus áreas de inervación.

 


Microcirugía para reparación de una lesión nerviosa.

 

RECUPERACIÓN

 

Las fibras del nervio crecen lentamente y en condiciones ideales, pueden llegar a crecer alrededor de 2,5 cm al mes tras la reparación y sutura nerviosa.  No obstante,  pueden pasar varios meses hasta que el nervio finaliza su recuperación y crecimiento tras la lesión.  Este tiempo depende de muchos factores, incluyendo la longitud que tiene que crecer el nervio lesionado.  De la misma manera, también pueden pasar meses hasta que los músculos que inervan los nervios lesionados vuelvan a funcionar.  Durante el periodo de curación es posible tener sensaciones desagradables como hormigueos, dolor o sensación de pinchazos  o quemazón.

 

Tras la lesión en ocasiones es preciso fisioterapia.

 

Los resultados de la recuperación pueden depender de la edad del paciente, del estado de salud previo, del tipo de lesión y de la parte del cuerpo que se lesione.