Neuropatías compresivas

Las neuropatías compresivas se tratan de lesiones nerviosas producidas por un aumento de presión sobre un nervio.

Este aumento de presión puede ser debido a un traumatismo, un engrosamiento de los músculos, una dilatación de los vasos sanguíneos, gangliones, ligamentos,…

 

Los síntomas más frecuentes son la falta de sensibilidad de la mano, los hormigueos, calambres, quemazón e incluso debilidad muscular. (Figura 1)

 


Figura 1

 

Aunque la neuropatía compresiva más conocida es el Síndrome del Túnel Carpiano (Ver Apartado de Síndrome del Túnel Carpiano), existen otros muchos cuadros:

 

– Compresión del Nervio Cubital en la muñeca (Canal de Guyón):  esto causa falta de sensibilidad y hormigueos en la palma del 5º dedo (dedo meñique) y parte del 4º dedo (dedo anular).

 

– Compresión del Nervio Cubital en el codo (Síndrome del Túnel Cubital):  esto causa no sólo falta de sensibilidad y hormigueos en la palma y dorso del 5º dedo (dedo meñique) y parte del 4º dedo (dedo anular), sino también en el dorso de la mano del lado del 5º dedo y pérdida de fuerza. (Ver Apartado de Síndrome del Túnel Cubital)

 

– Compresión del Nervio Radial en el antebrazo o por encima de la muñeca:  esto puede causar falta de sensibilidad en el dorso del pulgar y del índice.

 

– Compresión del Nervio Mediano a nivel del codo (Síndrome del Pronador): Esto puede causar la misma sintomatología que el Síndrome del Túnel Carpiano, con el añadido de la falta de sensibilidad en la palma en la base del pulgar.

 

– Compresión de los nervios en el cuello:  Esto se puede producir por artrosis, distintas enfermedades, infecciones, tumores, alteraciones vasculares y otras patologías de la médula espinal.  Además de la pérdida de sensibilidad los síntomas suelen incluir debilidad muscular y pérdida de reflejos en brazo, antebrazo e incluso las piernas.

 

En ocasiones un nervio puede estar comprimido en más de una zona.

La compresión de un nervio puede requerir cirugía para descomprimirlo y mejorar los síntomas.

 

Tratamiento

 

El patrón y la distribución de los síntomas pueden ayudar a  determinar si el origen del problema del nervio es una compresión o si se debe a otras causas.  Dependiendo de la causa que se sospeche, es probable que sea necesario solicitar pruebas complementarias como radiografías, resonancia o pruebas de estudios nerviosos como el electromiograma (EMG), etc.

Su Cirujano de Mano podrá darle recomendaciones de tratamiento específicos en función de los hallazgos (Figura 2).  En ocasiones, puede ser necesaria la colaboración de Neurólogos, Reumatólogos e incluso de la Unidad del Dolor.

 

Figura 2