Prótesis articulares

En un reemplazo protésico articular, las estructuras anormales, desgastadas o degeneradas de hueso y revestimiento cartilaginoso de la articulación se extirpan quirúrgicamente y se sustituyen por unos componentes artificiales biocompatibles. Estas piezas artificiales pueden estar hechas de metal o plástico especial o tipos específicos de implantes recubiertos de carbono. Estos componentes artificiales impantados permiten que las articulaciones se muevan nuevamente con poco o ningún dolor.  Las articulaciones que se pueden reemplazar por una prótesis con las articulaciones centrales de los dedos (llamadas Interfalángicas proximales), las articulaciones de los nudillos (llamadas Metacarpofalángicas) y las articulaciones de las muñeca (Radio-carpiana y Radio-cubital distal), (Figura 1).

 


Figura 1:  Prótesis total de Articulación Radio-Cubital distal.

 

Las prótesis articulares en la mano pueden ayudar a:

  • Disminuir el dolor de la articulación o eliminarlo,
  • Restaurar o mantener el movimiento articular,
  • Mejorar el aspecto y la alineación de la(s) articulación(es),
  • Mejorar la función de la mano en general.

 

Causas

En una articulación normal, los huesos tienen en sus extremos una superficie lisa que los recubre formada por un tejido llamado cartílago articular que permite que un hueso se deslice fácil y suavemente contra otro.  Las articulaciones, además,  están lubricadas por una fina capa de líquido (líquido sinovial) que actúa como el aceite en un motor para mantener y facilitar el deslizamiento suave de las piezas. Cuando el cartílago articular se desgasta, se daña o el líquido articular es anormal, se desarrollan problemas y las articulaciones a menudo se vuelven rígidas y dolorosas.  Este desgaste articular se conoce como artrosis, y este procedimiento quirúrgico es una de las opciones de su tratamiento.

 

Recuperación

Después de cualquier cirugía de reemplazo protésico de una articulación se requiere casi siempre un periodo de rehabilitación durante varios meses.  En ocasiones se puede precisar férulas especiales tras la cirugía, dependiendo de qué articulación se reemplazó y cómo se realizó la cirugía.

Para garantizar los mejores resultados después de la cirugía, siga las instrucciones de su Cirujano de Mano y fisioterapeuta.

 

Riesgos

Algunos riesgos de este procedimiento son:

 

– Aflojamiento, fractura o desgaste del implante con el tiempo, lo que puede requerir una cirugía posterior.

– Infección.

– Rigidez o dolor en las articulaciones si falla el procedimiento o el implante.

– Luxación de la prótesis.

– Daño a vasos, nervios u otras estructuras en la región de la cirugía.

 

Alternativas

Algunos de los procedimientos alternativos para tratar la artrosis incluyen:

  • Inyecciones/infiltraciones articulares.
  • Medicamentos orales antiinflamatorios.
  • Ejercicios de terapia manual y férulas protectoras.
  • Cirugía de artrodesis para fusionar los huesos, lo que alivia el dolor al eliminar el movimiento entre las superficies articulares dañadas (Figura 2).
  • Artroplastia de resección, que es una cirugía para extraer superficies artrósicas y/o huesos.
  • Cirugía en tendones o ligamentos para reparar lesiones articulares relacionadas.

 


Figura 2: Artrodesis de articulación interfalángica proximal.

 

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