ESPECIALIDADES

1. ¿Qué es la Cirugía de la Mano?

Nuestras manos sirven para multitud de cosas.  Nos ayudan a comer, vestirnos, escribir, trabajar, realizar obras de arte y multitud de diferentes actividades.

Para realizar estas actividades nuestras manos necesitan sensibilidad y movimiento, y éste lo proporcionan la movilidad de las articulaciones, el deslizamiento de los tendones y la contracción de determinados grupos musculares.

Cuando se produce un problema en la mano, se deben tratar correctamente cada uno de los distintos tejidos que hacen que su función sea posible.

La Cirugía de la Mano es el campo de la medicina que se encarga de tratar los problemas de la mano, muñeca, antebrazo y codo.

Los Cirujanos de la Mano son especialistas formados y entrenados específicamente para este fin.

¿Qué es un Cirujano de la Mano?

Un Especialista en Cirugía de la Mano está formado específicamente para diagnosticar y tratar los problemas relacionados con las diferentes estructuras que forman la mano, la muñeca, el antebrazo y el codo.

La mano es una zona única y especial dentro del cuerpo humano, formada por huesos, articulaciones, ligamentos, tendones, músculos, nervios, vasos sanguíneos y piel.  Todos estos elementos han de funcionar perfectamente para que la mano pueda funcionar.  La relación entre todas estas estructuras es muy delicada y particular.  Una lesión o enfermedad puede afectar a cualquiera o incluso a todas estas estructuras y alterar el uso y función de la mano.

Los Cirujanos de la Mano, además de su especialización como traumatólogos o plásticos,  han recibido una formación específica para el diagnóstico y tratamiento de los problemas de la mano.  Algunos ejemplos de las patologías que suelen tratar son:  Síndrome del túnel carpiano, epicondilitis o codo de tenista, gangliones, dolor de muñeca, lesiones deportivas de la mano y la muñeca, fracturas de la mano, muñeca, antebrazo y codo, dedos en resorte, enfermedad de Dupuytren, tendinitis, artrosis, lesiones de nervios y tendones,…

No todos los problemas tratados por los Cirujanos de Mano necesitan cirugía.  En muchas ocasiones suelen tratar las lesiones con tratamientos no quirúrgicos como infiltraciones, muñequeras, férulas, fisioterapia o medicación.

Si usted tiene dolor en los dedos, mano, muñeca, antebrazo o codo o cualquier problema que afecte a la extremidad superior, debería consultar específicamente a un experto en estos problemas.  Asegúrese de que su especialista ha recibido formación específica en Cirugía de la Mano para garantizarle el mejor tratamiento.

2. MICROCIRUGÍA

La aplicación clínica de las técnicas microquirúrgicas empieza a extenderse cada vez más en las distintas áreas de la medicina.  La microcirugía como tal, no existe dentro de las especialidades médico-quirúrgicas, pero algunas especialidades no se entienden sin ella, como es el caso de la Cirugía de la Mano.

La microcirugía requiere un entrenamiento y formación constantes y muy específicos.  No es una técnica que se pueda aprender sólo teóricamente.  Requiere la integración en el cerebro del cirujano de la imagen, el movimiento y el sentido espacial bajo el medio de magnificación (gafas lupa o microscopio) y aprender a dominar el espacio entre dichos medios de magnificación y el campo quirúrgico.

Se dice que la anestesia y los antibióticos igualan a todos los cirujanos; lo que distingue a unos de otros es la preparación y el gesto quirúrgico.  La microcirugía, considerada por algunos autores como “la más artística de las ciencias y la más científica de las artes” precisa gran preparación y sublima el gesto quirúrgico, lo que la convierte en un elemento diferenciador.

El beneficio para el paciente cuando se aplican técnicas microquirúrgicas es notable: minimiza daños y favorece una mejor recuperación, puesto que permite reparar estructuras que de otra forma no podrían ser reparadas.

3. ARTROSCOPIA DE MUÑECA

La artroscopia de muñeca es una cirugía que nos permite valorar y ver el interior de la articulación de la muñeca a través de unas mínimas incisiones.
Está indicada cuando el paciente ha sufrido una lesión tras una caída o una torcedura de la muñeca y se queja de dolor, chasquidos o inflamación. Estos síntomas pueden significar que hay una lesión dentro de la articulación de la muñeca. La artroscopia es con frecuencia la mejor manera de ver directamente la lesión y repararla.

Este procedimiento puede usarse para asistir en la reducción (colocación) de las fracturas de la muñeca y/o de los huesos del carpo, extirpar gangliones de la muñeca, reparar lesiones ligamentosas (Figura 1), limpiar infecciones o eliminar el exceso de tejido de revestimiento del interior de la articulación (tejido sinovial) asociado con lesiones deportivas, traumatismos o incluso procesos inflamatorios como por ejemplo, la artritis reumatoide. (Figura 2)
Como las incisiones que se realizan en este procedimiento son pequeñas y la lesión de los tejidos es mucho menor que la cirugía abierta convencional, el dolor, la inflamación y la rigidez son menores y la recuperación generalmente es más rápida.

  • Procedimiento

Mediante la Artroscopia se pueden ver los ligamentos y el cartílago de los huesos de la muñeca. La muñeca presenta la peculiaridad de que algunos ligamentos o partes de los ligamentos tienen buen riego sanguíneo y pueden repararse y cicatrizar cuando se lesionan, mientras que otras partes no tienen buen riego y no cicatrizan una vez rotos, por lo que se deben retirar y en muchas ocasiones, ser reconstruidos (ligamentoplastias).

Este procedimiento consiste en introducir una pequeña cámara dentro de la articulación a través de unas mínimas incisiones, generalmente en el dorso de la muñeca (Figura 3). La imagen de la cámara se proyecta en una pantalla para una mejor visualización de las estructuras. Generalmente se usan varias incisiones pequeñas para permitir al cirujano colocar la cámara en diferentes posiciones que permitan valorar todos los huesos, el cartílago articular, los ligamentos y el tejido de revestimiento interior de las articulaciones, llamado “tejido sinovial”.
A través de estas mismas incisiones, se pueden tratar las lesiones que se encuentren durante el procedimiento, con un material específico para la artroscopia.

  • Recuperación

Tras la cirugía, el paciente suele precisar inmovilización con un vendaje o una férula que dependerá del tratamiento realizado. Los dedos quedarán libres para poder realizar movimientos y evitar así la inflamación. Mantener la mano en alto durante los primeros días tras la cirugía también será de gran ayuda. Su Cirujano de Mano le dará instrucciones sobre los cuidados y precauciones que ha de tener durante su recuperación.

Si desea leer más consejos, acceda al apartado de Preguntas Frecuentes.

ARTROSCOPIA DE CODO

La artroscopia es un procedimiento quirúrgico que permite al cirujano mirar y valorar el interior de una articulación a través de pequeñas incisiones y utilizando material especial del tamaño de un lápiz.
A pesar de no ser tan conocido su uso como en la rodilla o en el hombro, el codo sufre lesiones y patologías que pueden ser tratadas con este procedimiento.

Debido a que las incisiones que se usan en la artroscopia son más pequeñas que las de la cirugía abierta y lesionan menos los tejidos blandos, el dolor, la inflamación y la rigidez se minimizan y la recuperación generalmente es más rápida.

  • ¿Cuándo se puede realizar una artroscopia de codo?

Existen una gran variedad de patologías en las que la artroscopia del codo puede ser útil para el diagnóstico así como para el tratamiento. Algunas de ellas son:
– Artritis
– Cuerpos libres en la articulación.
– Epicondilitis
– Rigidez
– Fracturas.

  • ¿Cómo se realiza una artroscopia de codo?

El procedimiento se realiza bajo anestesia general y/o regional.
Una cámara con fibra óptica se introduce en la articulación a través de una pequeña incisión en el codo. La lente de la cámara magnifica y proyecta las imágenes de las pequeñas estructuras del codo a una televisión, permitiendo al cirujano diagnosticar con exactitud el problema.
A través de varias pequeñas incisiones más, el cirujano puede introducir la cámara en diferentes partes de la articulación del codo para poder valorarlas bien e introducir también pequeños instrumentos para tratar los problemas que existan.

  • Recuperación

Después de la artroscopia, generalmente se inmoviliza el codo con una férula. El tiempo de inmovilización varía en función del procedimiento que se realice con la artroscopia. Es importante mantener la mano y el brazo elevados para evitar que el brazo se inflame mucho y evitar más dolor. Algunas patologías o lesiones precisan el comienzo inmediato de la rehabilitación tras la cirugía y otras no requieren rehabilitación. Su Cirujano de Mano le informará de todos los detalles al respecto.

  • Riesgos y limitaciones de la artroscopia de codo

Como cualquier cirugía, la artroscopia de codo presenta algunos riesgos. Estos incluyen la infección y el posible daño a nervios y arterias. En caso de que se produzca rigidez, puede ser necesaria la rehabilitación.
Es importante saber que no todas las patologías y lesiones del codo pueden ser tratadas por artroscopia y que el entrenamiento y experiencia del cirujano pueden ser claves en el procedimiento.

4. MANO Y MUÑECA TRAUMÁTICAS

La mano y la muñeca son áreas muy propensas a sufrir accidentes (laborales, deportivos, casuales,…).
Las lesiones pueden ser de diversa severidad: desde fracturas y esguinces a heridas simples o graves que afectan a tendones, nervios y/o vasos sanguíneos.
Sea cual sea la severidad de las lesiones deben ser evaluadas y tratadas por un Cirujano especialista en Mano y Microcirugía, puesto que una evaluación, diagnóstico y tratamiento especializados reduce la posibilidad de complicaciones y mejora tanto el resultado final como el pronóstico de las mismas.

Ver:

  • Fracturas de la mano.
  • Fractura de Benett.
  • Fractura del 5º Metacarpiano.
  • Lesiones de la punta de los dedos.
  • Lesiones de tendones flexores.
  • Lesiones nerviosas.
  • Lesiones de los tendones extensores.
  • Amputaciones y reimplantes.
  • Dedo en martillo.
  • Luxaciones de los dedos.
  • Esguince de placa volar.
  • Pulgar del esquiador.
  • Fracturas de muñeca.
  • Esguinces de muñeca.
  • Fractura de escafoides.
  • Pseudoartrosis de escafoides.
  • Lesión del Ligamento Escafolunar
  • Dolor del borde cubital de la muñeca.
  • Fracturas de antebrazo.
  • Fracturas de codo.

5. ARTROSIS

La artrosis es una enfermedad articular degenerativa en la que el cartílago liso que recubre las superficies óseas de la articulación se lesiona o desgasta con el tiempo.

La artrosis (desgaste o degeneración de las articulaciones) puede afectar cualquier articulación del cuerpo, incluidas las articulaciones entre los 29 huesos de la muñeca, la mano y los dedos.  La artrosis de la mano puede doler e impedirle hacer lo que desea o necesita

  • Causas

Una articulación normal está compuesta por dos superficies óseas recubiertas por cartílago liso que se acoplan bien entre sí, de modo que se deslizan suavemente cuando los huesos se mueven. Si las superficies lisas se desgastan o se rompen por un traumatismo, dejan de acoplarse bien, se produce un roce y se desarrolla una artrosis.  Entras las afecciones que también pueden causar artrosis en la mano se pueden citar fracturas, esguinces graves, infecciones, gota, psoriasis…

  • Signos y síntomas

Los tres sitios más comunes donde aparece la artrosis en la mano son (véase la Figura 1):

– En la base del pulgar, donde se unen el pulgar y la muñeca (la articulación trapeciometacarpiana).  La artrosis en esta articulación se denomina comúnmente Rizartrosis. (Ver apartado específico de Rizartrosis).

– En la articulación más cercana a la punta del dedo (la articulación interfalángica distal o IFD).

– En la articulación media de un dedo (la articulación interfalángica proximal o IFP)

Todas las formas de artrosis de la mano pueden causar rigidez, inflamación, dolor y deformidad.  A veces, la artrosis causa nódulos óseos en la articulación media de los dedos (nódulos de Bouchard) o en la articulación de la punta de los dedos (nódulos de Heberden) (véase la Figura 2).  También es frecuente la aparición de Gangliones asociados a la artrosis en estas articulaciones (Ver apartado específico de Gangliones).

La artrosis en la articulación trapeciometacarpiana o Rizartrosis puede causar inflamación, un bulto y un dolor profundo y punzante en la base del pulgar.  También puede provocar debilidad al agarrar y pinzar y puede hacer que sea difícil abrir un frasco o dar la vuelta a una llave.

  • Diagnóstico

Su Cirujano de la Mano le hará preguntas sobre las manos y otras articulaciones.  Explique cómo afectan sus síntomas lo que usted hace.  Su médico entonces revisará el aspecto y el funcionamiento de sus manos.  Las radiografías de las articulaciones con artrosis pueden revelar pérdida de espacio articular normal, osteofitos o “espolones óseos” u otros cambios.

  • Tratamiento

Los objetivos del tratamiento son aliviar el dolor y restituir el funcionamiento. Un reposo breve, ya sea cambiando las actividades o usando una férula o un vendaje puede ser de ayuda. El calor (por ejemplo baños de parafina y compresas tibias) puede aliviar el dolor en las articulaciones y ayudar a mantener su capacidad de movimiento.  Es importante mantener la movilidad y el funcionamiento de los dedos lo máximo posible. Los fisioterapeutas de la mano pueden enseñarle ejercicios de protección articular y modificación de actividad para ayudar a proteger las articulaciones.  Los medicamentos antiinflamatorios o una infiltración (inyección de corticoides en la articulación) pueden reducir el dolor, pero ninguna de estas opciones cura la artrosis.

La cirugía se considera cuando las opciones no quirúrgicas antes mencionadas no dan resultado y el dolor persiste.  El objetivo de la cirugía es restituir el funcionamiento tanto como sea posible y minimizar su dolor. Un tipo de cirugía es la fusión articular o artrodesis.  Consiste en extirpar el cartílago desgastado y fusionar los huesos de cada lado de la articulación, lo que significa que la articulación no se moverá, pero tampoco dolerá.  Otra opción es la reconstrucción articular, donde la superficie articular desgastada se extirpa y se reemplaza por una porción de tejido blando o por una prótesis.  El tipo de cirugía depende de las articulaciones afectadas, su anatomía y sus actividades.  Su Cirujano de la Mano puede ayudarle a decidir qué tipo de cirugía es la mejor para usted.

Ver:

• Rizartrosis.
• Gangliones.
• Prótesis articulares.

6. LESIONES NERVIOSAS

Los nervios son los “cables” de nuestro organismo, encargados de llevar la información entre el cerebro y el resto del cuerpo.

Algunos nervios llevan mensajes desde el cerebro a los músculos que hacen mover el cuerpo.  Otros nervios llevan mensajes relacionados con la sensibilidad (el dolor, presión, temperatura) desde las distintas partes del cuerpo al cerebro.  Para llevar esta información, los nervios están compuestos en su interior por miles de fibras y están rodeados por una capa exterior que los protege y aísla.

  • Causas

Los nervios se pueden lesionar por compresión, por estiramiento o por un corte.

El Síndrome del Túnel Carpiano es un ejemplo de problema que se origina por someter al Nervio Mediano en la mano a una presión excesiva.  El Síndrome del Túnel Carpiano puede lesionar al Nervio Mediano lentamente a lo largo del tiempo o mucho más rápidamente, en el caso de un traumatismo en la zona.

Un corte en un nervio puede impedir que el nervio transmita señales porque la señal no puede “saltar” a través del corte en el nervio.  Las lesiones por estiramiento o elongación pueden variar desde lesiones leves, que sean temporales a más severas y que sean permanentes.  La extensión y gravedad de la lesión dependerá de la cantidad de estiramiento al que se someta al nervio.

  • Signos y síntomas

Los signos y los síntomas de las lesiones nerviosas pueden ser diferentes dependiendo del nervio lesionado, del tipo de lesión y de la gravedad de la misma.

Algunos síntomas son:

Falta de sensibilidad: algunos nervios sólo transmiten sensibilidad, por lo tanto una lesión  en estos nervios puede causar diversos grados de anestesia.

Debilidad: además de los nervios sensitivos, algunos nervios proporcionan la habilidad de mover (nervios motores) y otros nervios ambas cosas (nervios motores y sensitivos).  Las lesiones de los nervios motores causan  diversos grados de  pérdida de movilidad o fuerza.

Dolor: este es un síntoma frecuente después de una lesión nerviosa.  El dolor presente después de una lesión nerviosa se puede localizar en cualquier parte del trayecto del nervio, pero típicamente se suele localizar sobre todo en la zona de lesión.

Los síntomas de una lesión nerviosa pueden ser intermitentes, si la lesión es recurrente; o pueden ser constantes si la lesión es suficientemente severa.

Hay muchos otros signos de lesión nerviosa:  atrofia de los músculos, cambios de coloración de la piel e incluso cambios en la sudoración de algunas zonas.

Un ejemplo de lesión nerviosa recurrente es el Síndrome del Túnel Carpiano, que ocurre cuando el Nervio Mediano sufre demasiada presión a su paso por la muñeca.  Esto puede producir síntomas como falta de sensibilidad en la mano, hormigueos, dolor en la mano, muñeca o antebrazo e incluso debilidad del pulgar.  Los síntomas del Síndrome del Túnel Carpiano pueden ser intermitentes o, si es severo, pueden padecerse constantemente.

  • Tratamiento

Algunas lesiones nerviosas pueden mejorar sin necesidad de tratamiento, pero otras necesitan ser tratadas o reparadas.

  • Lesiones nerviosas leves:  los nervios pueden recuperarse solos en cuestión de minutos o tras varias semanas.  Durante este tiempo, los mensajes entre el cerebro y la zona afectada pueden estar alterados.  A veces es preciso simplemente tratamiento de soporte, pero otras veces es necesaria la cirugía.
  • Lesiones de las fibras nerviosas o lesiones más graves:  Los nervios pueden recuperarse y reinervar las áreas previas, pero el proceso puede llevar meses y los mensajes entre el cerebro y la zona afectada pueden estar interrumpidos hasta la recuperación del nervio.  Dependiendo del tipo de lesión del nervio puede ser preciso tratar quirúrgicamente.
  • Nervio cortado:  Cuando se cortan tanto las fibras nerviosas como la capa exterior que los protege, la cirugía generalmente es necesaria para permitir que el nervio cicatrice correctamente.

Durante la cirugía, los cabos del nervio deben suturarse.  Para ello es imprescindible la Microcirugía.  Las fibras nerviosas deben crecer y alcanzar de nuevo las zonas que inervaban para que estas recuperen la función.

  • Recuperación

Las fibras nerviosas crecen muy lentamente y en condiciones ideales pueden crecer hasta 1 mm al día tras la sutura del nervio.  Pueden ser necesarios muchos meses hasta que el nervio se recupere y depende de muchos factores, incluyendo la distancia que necesite crecer.  También puede precisarse mucho tiempo hasta que los músculos vuelvan a funcionar bien de nuevo.  Pueden sentirse hormigueos, pinchazos e incluso dolor durante el periodo de cicatrización y recuperación del nervio.

Es posible que sea necesario un periodo de rehabilitación tras la lesión nerviosa.

Los resultados de la reparación de un nervio pueden depender de la edad, del estado de salud del paciente, del tipo de lesión y de la parte del cuerpo lesionada.

NEUROPATÍAS COMPRESIVAS

Las neuropatías compresivas se tratan de lesiones nerviosas producidas por un aumento de presión sobre el nervio.

Este aumento de presión puede ser debido a un traumatismo, un engrosamiento de los músculos, una dilatación de los vasos sanguíneos, gangliones, ligamentos,…

Los síntomas más frecuentes son la falta de sensibilidad de la mano, los hormigueos, calambres, quemazón e incluso debilidad muscular.

Aunque la neuropatía compresiva más conocida es el Síndrome del Túnel Carpiano, existen otros muchos cuadros:

  • Compresión del Nervio Cubital en la muñeca (Canal de Guyón):  esto causa falta de sensibilidad y hormigueos en la palma del 5º dedo (dedo meñique) y parte del 4º dedo (dedo anular).
  • Compresión del Nervio Cubital en el codo (Síndrome del Túnel Cubital):  esto causa no sólo falta de sensibilidad y hormigueos en la palma y dorso del 5º dedo (dedo meñique) y parte del 4º dedo (dedo anular), sino también en el dorso de la mano del lado del 5º dedo y pérdida de fuerza.
  • Compresión del Nervio Radial en el antebrazo o por encima de la muñeca:  esto puede causar falta de sensibilidad en el dorso del pulgar y del índice.
  • Compresión del Nervio Mediano a nivel del codo (Síndrome del Pronador): Esto puede causar la misma sintomatología que el Síndrome del Túnel Carpiano, con el añadido de la falta de sensibilidad en la palma en la base del pulgar.
  • Compresión de los nervios en el cuello:  Esto se puede producir por artrosis, distintas enfermedades, infecciones, tumores, alteraciones vasculares y otras patologías de la médula espinal.  Además de la pérdida de sensibilidad los síntomas suelen incluir debilidad muscular y pérdida de reflejos en brazo, antebrazo e incluso las piernas.

En ocasiones un nervio puede estar comprimido en más de una zona.

La compresión de un nervio puede requerir cirugía para descomprimirlo y mejorar los síntomas.

  • Tratamiento

El patrón y la distribución de los síntomas pueden ayudar a  determinar si el origen del problema del nervio es una compresión o si se debe a otras causas.  Dependiendo de la causa que se sospeche, es probable que sea necesario solicitar pruebas complementarias como radiografías, resonancia o pruebas de estudios nerviosos como el electromiograma (EMG), etc.

Su Cirujano de Mano podrá darle recomendaciones de tratamiento específicos en función de los hallazgos.  En ocasiones, puede ser necesaria la colaboración de Neurólogos, Reumatólogos e incluso de la Unidad del Dolor.

Ver:

  • Síndrome del Túnel Carpiano.
  • Síndrome del Túnel Cubital.
  • Lesiones Nerviosas.
  • Neuropatías Compresivas.

7. LESIONES DEPORTIVAS DE LA MANO, MUÑECA Y CODO.

La extremidad superior es una de las zonas de mayor impacto de las lesiones deportivas.

Conseguir una completa recuperación y en el menor tiempo posible depende de un tratamiento correcto y altamente especializado.

El ligamento que más comúnmente se lesiona en la muñeca es el ligamento escafolunar o escafosemilunar (véase la Figura…) (Ver apartado específico de Lesión del Ligamento Escafolunar). Es el ligamento que se encuentra entre dos de los huesos pequeños de la muñeca: el hueso escafoides y el hueso semilunar. Hay muchos otros ligamentos en la muñeca, pero se lesionan con menos frecuencia.

Otra lesión ligamentosa común en la muñeca es la del Complejo del Fibrocartílago Triangular. (Ver apartado específico de Lesión del Fibrocartílago Triangular)

En la mano, el ligamento que más frecuentemente se lesiona en el pulgar es el ligamento colateral cubital. Este ligamento estabiliza y ayuda a conectar el pulgar con el resto de la mano del lado cercano al dedo índice y le permite al pulgar servir de poste.  La lesión de este ligamento a veces se conoce con el nombre de “pulgar del esquiador” porque es una lesión frecuente en los esquiadores producida por el palo del esquí, si bien es frecuente también en otros deportes como el rugby, motociclismo, baloncesto,… (Ver apartado específico de Pulgar del Esquiador)

Otra lesión deportiva frecuente, sobre todo en el baloncesto, o entre los porteros de fútbol, es la lesión o esguince de la placa volar (Ver apartado específico de Esguince de la placa volar), producido por un traumatismo que provoca la hiperextensión de los dedos.

En el codo, la epicondilitis o “codo de tenista” y la epitrocleitis o “codo del golfista” son las lesiones deportivas predominantes, si bien los esguinces de los ligamentos colaterales son también frecuentes, pudiendo llegar a producir inestabilidad del codo.

  • Diagnóstico

Lo primero que hará su Cirujano de la Mano es examinarle la mano, muñeca o codo para ver si le duelen y comprobar cómo se mueven.  Podrán realizarse radiografías para verificar que no haya huesos rotos ni articulaciones luxadas.  En ciertos casos, puede ser necesario que le hagan otros estudios, como una resonancia magnética, una ecografía,…

El tratamiento puede variar desde poner una muñequera o una férula o un yeso hasta hacer una cirugía. La cirugía puede ser artroscópica (con una cámara interna) o abierta.

Para conseguir una completa recuperación y evitar la aparición de secuelas el tratamiento ha de estar dirigido por un médico altamente especializado, por lo que debe ser realizado por un Cirujano de la Mano

Ver:

  • Lesiones de Ski y Snowboard.
  • Lesiones del Golf de la Mano, Muñeca o Codo.
  • Lesiones del Boxeo.
  • Lesión del Ligamento Escafolunar
  • Lesión del Complejo Fibrocartílago Triangular.
  • Dolor del borde cubital de la muñeca.
  • Pulgar del esquiador.
  • Esguince de la placa volar.
  • Dedo en martillo.
  • Epicondilitis (Codo de Tenista).
  • Epitrocleitis (Codo del Golfista).
  • Lesiones del tendón distal del biceps.

8. CODO y ANTEBRAZO

El codo es una de las articulaciones más importantes del brazo, desde el punto de vista funcional.  Debido a este importante rol, es frecuente que sufra lesiones por sobrecarga como las conocidas epicondilitis (codo de tenista ) y epitrocleitis (codo de golfista), además de posibles fracturas, esguinces y luxaciones.

Las fracturas del codo pueden ser provocadas por caídas, traumatismos directos o lesiones por torsión del brazo.

Los esguinces y las luxaciones pueden producirse asociados a estas fracturas o aparecer de manera aislada.

Una de las principales complicaciones de las lesiones del codo es la rigidez.  Si no se realiza un correcto tratamiento, las probabilidades de que ocurra son mayores.  Los Cirujanos de Mano son expertos en el tratamiento de estas lesiones, por lo que se recomienda siempre consultarles para minimizar los riesgos.

Ver:

  • Fracturas de codo.
  • Fracturas de antebrazo.
  • Lesiones del tendón distal del biceps.
  • Epicondilitis (Codo de Tenista).
  • Epitrocleitis (Codo de Golfista).

Avda. de Montepríncipe, 25
28660 Boadilla del Monte, Madrid.

– Dr. FERNANDO POLO SIMÓN –
TEL. 902 08 98 00
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