CAUSAS
Los nervios se pueden lesionar por un exceso de presión, por estiramiento o por un corte. El Síndrome del Túnel Carpiano es un ejemplo muy frecuente de un problema producido por la excesiva presión que sufre un nervio, el Nervio Mediano, en la mano. Este daño se puede producir lentamente a lo largo del tiempo o en caso de un traumatismo, producirse muy rápidamente.
Los cortes en los nervios pueden producir que el nervio no transmita información, puesto que la señal no puede sortear el espacio entre los extremos del nervio producido por el corte. Las lesiones por estiramiento pueden ser leves y temporales o por el contrario ser graves y permanentes. La gravedad de la lesión dependerá de la intensidad del estiramiento o elongación.
SIGNOS Y SÍNTOMAS
Los signos y los síntomas de las lesiones nerviosas pueden ser diferentes dependiendo del nervio que se lesione, el tipo de lesión y la gravedad de la lesión. Algunos signos y síntomas pueden ser:
– Adormecimiento: algunos nervios sólo transmiten sensibilidad, por lo que la lesión de estos nervios causará anestesia o adormecimiento de algunas zonas.
– Debilidad: Además de la sensibilidad, algunos nervios transmiten también la capacidad de mover. La lesión de estos nervios que transmiten movilidad causa debilidad o pérdida de movilidad de determinados músculos.
– Dolor: El dolor es un síntoma frecuente tras la lesión de un nervio. El dolor se puede presentar en cualquier área a lo largo del recorrido del nervio, pero lo más frecuente es que se produzca en el sitio de la lesión.
Los síntomas de la lesión de un nervio pueden ser intermitentes, si la lesión es repetitiva; o pueden ser constantes, si la lesión es grave. Existen muchos otros signos de lesión nerviosa: atrofia de los músculos, cambios de coloración de la piel, cambios de sudoración en algunas áreas,…
Un ejemplo de lesión nerviosa recurrente es el Síndrome del Túnel Carpiano. Éste puede producirse cuando el Nervio Mediano sufre mucha presión al atravesar la zona de la muñeca. Se pueden presentar síntomas como adormecimiento de las manos, dolor en las manos y/o dedos, muñeca, antebrazo o incluso debilidad (especialmente del pulgar). Estos síntomas pueden ser intermitentes o si es lo suficientemente severo, ser constantes.
TRATAMIENTO
Algunas lesiones nerviosas pueden mejorar sin necesidad de tratamiento, pero otras lo necesitan.
Lesiones leves de los nervios: El nervio puede recuperarse por sí sólo en horas, días o semanas. Durante este tiempo, la información entre el cerebro y ciertas partes del cuerpo puede alterarse. El tratamiento sintomático puede ser útil, pero en ocasiones es preciso incluso cirugía.
Lesiones de fibras nerviosas o lesiones más graves: Los nervios pueden cicatrizar y regenerarse hasta alcanzar de nuevo el musculo o las áreas de piel determinadas, pero este proceso puede llevar varios meses y la información entre el cerebro y estas áreas afectadas se interrumpe por completo durante este tiempo. El tratamiento puede ser tan sólo sintomático o de soporte, pero también es preciso en ocasiones el tratamiento quirúrgico dependiendo del tipo de lesión (Figura 2).