La artrosis de la articulación interfalángica distal (IFD) es una forma común de degeneración articular que afecta con frecuencia a personas mayores, especialmente mujeres. Esta articulación, situada entre las dos últimas falanges de los dedos, sufre desgaste progresivo del cartílago, lo que lleva a fricción ósea directa, dolor y deformidad.
Causas
Las principales causas son el envejecimiento, predisposición genética, traumatismos previos, uso repetitivo de las manos (como en trabajos manuales o instrumentos musicales) y enfermedades inflamatorias previas como la artritis.
Síntomas
El cuadro clínico incluye dolor localizado en la punta de los dedos, rigidez, pérdida de movilidad y deformidades visibles como los nódulos de Heberden (engrosamientos óseos dorsales). El dolor suele empeorar con el uso y mejora con el reposo. En fases avanzadas puede aparecer inestabilidad o bloqueo articular.
Diagnóstico
Se basa en la exploración física y la radiografía (Figura 1), donde se evidencian estrechamiento del espacio articular, esclerosis ósea subcondral y osteofitos.


