Epitrocleitis (Codo de golfista)

EPITROCLEITIS (CODO DE GOLFISTA)

La epitrocleitis, también conocida como codo del golfista, es una tendinopatía que afecta a la inserción de los músculos flexores del antebrazo en la epitroclea (epicóndilo medial del húmero). Se trata de una patología frecuente que causa dolor en la cara interna del codo y que puede interferir de forma importante en la actividad deportiva o laboral del paciente.

¿Qué la causa?

La epitrocleitis es el resultado de una sobrecarga repetitiva de los músculos flexores-pronadores del antebrazo. Aunque se asocia típicamente al golf, también afecta a tenistas (especialmente en golpes liftados), lanzadores, trabajadores manuales, músicos o cualquier persona que realice movimientos repetidos de flexión de muñeca y pronación. El mecanismo principal es el microtraumatismo repetido, que produce pequeñas roturas en el tendón con inflamación y degeneración progresiva (tendinosis). En algunas ocasiones, la lesión o irritación del nervio cubital puede provocar una sintomatología similar o ser consecuencia de la epitrocleitis.

Diagnóstico

El diagnóstico es fundamentalmente clínico. El paciente refiere dolor en la cara medial del codo que puede irradiar al antebrazo. El dolor se agrava con la flexión de muñeca contra resistencia o con la palpación directa sobre la inserción tendinosa. En casos más avanzados, puede existir debilidad, rigidez o incluso afectación del nervio cubital. Las pruebas de imagen, como la ecografía o la resonancia magnética, pueden ser útiles para confirmar el diagnóstico y valorar la gravedad de la lesión.

Tratamiento

El tratamiento debe ser individualizado y progresivo. En fases iniciales, se recomienda reposo relativo, modificación de actividades, aplicación de hielo local, antiinflamatorios y fisioterapia específica (estiramientos, fortalecimiento excéntrico y terapia manual). Las infiltraciones con plasma rico en plaquetas (PRP) o corticoides pueden emplearse en casos seleccionados.

Cuando el tratamiento conservador fracasa tras varios meses, puede indicarse tratamiento quirúrgico, que consiste en el desbridamiento de la zona degenerada y reinserción del tendón, con/sin la liberación del nervio cubital. El pronóstico quirúrgico es generalmente muy bueno, con alta tasa de recuperación funcional.

Es importante recalcar que la epitrocleitis debe ser valorada y tratada por un especialista en cirugía de codo, como el Dr. Fernando Polo, quien cuenta con una amplia experiencia en el diagnóstico preciso y el abordaje personalizado de este tipo de lesiones. Un manejo experto no solo asegura un diagnóstico certero, sino también una recuperación completa y la vuelta a las actividades deportivas y laborales.