Artrodesis de Interfalángica Distal

La artrosis de la articulación interfalángica distal (IFD) es una forma común de degeneración articular que afecta con frecuencia a personas mayores, especialmente mujeres. Esta articulación, situada entre las dos últimas falanges de los dedos, sufre desgaste progresivo del cartílago, lo que lleva a fricción ósea directa, dolor y deformidad.

 

Causas
Las principales causas son el envejecimiento, predisposición genética, traumatismos previos, uso repetitivo de las manos (como en trabajos manuales o instrumentos musicales) y enfermedades inflamatorias previas como la artritis.

 

Síntomas
El cuadro clínico incluye dolor localizado en la punta de los dedos, rigidez, pérdida de movilidad y deformidades visibles como los nódulos de Heberden (engrosamientos óseos dorsales). El dolor suele empeorar con el uso y mejora con el reposo. En fases avanzadas puede aparecer inestabilidad o bloqueo articular.

 

Diagnóstico
Se basa en la exploración física y la radiografía (Figura 1), donde se evidencian estrechamiento del espacio articular, esclerosis ósea subcondral y osteofitos.

Figura 1 - Radiografía en la que se muestra Artrosis en articulaciones de los dedos.

Tratamiento
Inicialmente se recurre a tratamiento conservador: reposo, fisioterapia, férulas, analgésicos o antiinflamatorios. Si los síntomas persisten o limitan la función, puede indicarse tratamiento quirúrgico.

Una de las opciones más efectivas es la artrodesis de la articulación IFD. Consiste en fijar permanentemente la articulación en una posición funcional, eliminando el movimiento doloroso. Esto se realiza mediante tornillos o agujas que permiten la fusión ósea (Figuras 2 y 3).

Figura 2 - Artrodesis interfalángica distal con tornillos AP
Figura 3 - Artrodesis interfalángica distal con tornillos LAT

Ventajas de la artrodesis
proporciona alivio definitivo del dolor, corrige deformidades, mejora la fuerza del dedo y evita complicaciones como la inestabilidad. Aunque se pierde el movimiento de esa articulación, la mayoría de las actividades cotidianas pueden realizarse sin dificultad, y los resultados funcionales suelen ser muy satisfactorios. Es especialmente útil en dedos con artrosis severa, deformidad y dolor persistente.