En el momento en que la piel ha cicatrizado (7 a 12 días, dependiendo de la zona), las primeras 2 fases ya se han producido.
Aunque la cicatriz inicial de la piel puede ser mínima, generalmente aumenta de tamaño y se vuelve más roja durante las siguientes 4-6 semanas. Una cicatriz activa es típicamente algo dura, gruesa, enrojecida y está elevada. A veces, estos cambios son malinterpretados por el paciente como signos de infección. Sin embargo, a diferencia de una infección, en una cicatrización normal de las heridas NO se producirán ampollas o supuración.
La capa más superficial de la cicatriz frecuentemente se puede desprender mientras que las capas más profundas permanecen intactas. A veces, esta situación puede dar la impresión de que la herida se está abriendo pero, sin embargo, es normal.
Una vez que pasa la fase de inflamación/enrojecimiento la herida gradualmente disminuye en tamaño y coloración durante los siguientes 2-3 meses. Después la cicatriz se vuelve blanda y tiene una coloración más natural en la mayoría de los pacientes.
Tratamiento
El Dr.Polo y su Fisioterapeuta le pueden recomendar una serie de tratamientos una vez que su herida ha cicatrizado, las incisiones han cerrado y las suturas se han retirado. El momento del tratamiento de las cicatrices varía dependiendo del tipo de herida sufrida o cirugía a la que ha sido sometido.
El tratamiento para el cuidado de las cicatrices puede incluir:
Masaje de la cicatriz: Esto puede ayudar a reducir el dolor y la hipersensibilidad de la cicatriz y suavizar y/o despegar adherencias a las estructuras profundas, especialmente tendones y articulaciones. El masaje de la cicatriz ayuda a que la cicatriz sea suave y fácil de movilizar.
Programa precoz de ejercicios controlados: Esto puede prevenir la rigidez de las articulaciones vecinas y mantener el deslizamiento de los tendones bajo la piel.
Masaje, vibración y frotar la cicatriz con diferentes texturas: puede ayudar en caso de cicatrices hipersensibles, que ocurren cuando los nervios de la piel y tejidos más profundos se afectan durante la lesión o la cirugía. Además de esto, la cicatriz puede sumergirse o meterse en medios que provoquen ligero roce como, por ejemplo, arena (limpia), plastilina,…
El objetivo de este tratamiento es reducir la sensibilidad de la cicatriz y ayudar a la piel y los nervios a volver a tolerar las fuerzas y tensiones a los que se les somete durante el día a día. Este proceso de “des-sensibilización” o “re-educación sensorial” de la cicatriz puede durar hasta 4-5 meses y lo mejor es comenzarlo lo antes posible en cuanto la piel y los tejidos adyacentes han cerrado adecuadamente.
Infiltraciones o cirugía: para problemas especiales de la cicatrización, como cicatrices/contracturas/retracciones por quemaduras o queloides que requieren un tratamiento más agresivo. Guantes especiales o tratamiento con cremas especiales puede ser recomendable en el caso de quemaduras.
Algunas cicatrices pueden precisar hasta 1 año hasta remodelar/madurar por completo. Por lo tanto, no se debe ofrecer la intervención de algunas cicatrices hasta pasado 1 año de la herida o cirugía. Se considera que las cicatrices han completado el proceso de curación cuando presentan una coloración leve, son suaves, flexibles y no dolorosas al tacto. Cuando son recientes y están en proceso de curación (rosadas, enrojecidas, elevadas, gruesas y sensibles) deben protegerse del sol, puesto que la luz solar puede dañarlas y hacer que oscurezcan su color definitivo de manera irreversible.