6. Lesiones nerviosas

Los nervios son los “cables” de nuestro organismo, encargados de llevar la información entre el cerebro y el resto del cuerpo.
Algunos nervios llevan mensajes desde el cerebro a los músculos que hacen mover el cuerpo. Otros nervios llevan mensajes relacionados con la sensibilidad (el dolor, presión, temperatura) desde las distintas partes del cuerpo al cerebro. Para llevar esta información, los nervios están compuestos en su interior por miles de fibras y están rodeados por una capa exterior que los protege y aísla.

 

Causas
Los nervios se pueden lesionar por compresión, por estiramiento o por un corte.
El Síndrome del Túnel Carpiano es un ejemplo de problema que se origina por someter al Nervio Mediano en la mano a una presión excesiva.
Un corte en un nervio puede impedir que el nervio transmita señales porque la señal no puede “saltar” a través del corte en el nervio. Las lesiones por estiramiento o elongación pueden variar desde lesiones leves, que sean temporales a más severas y que sean permanentes. La extensión y gravedad de la lesión dependerá de la cantidad de estiramiento al que se someta al nervio.

 

Signos y síntomas
Los signos y los síntomas de las lesiones nerviosas pueden ser diferentes dependiendo del
nervio lesionado, del tipo de lesión y de la gravedad de esta.
Algunos síntomas son:
Falta de sensibilidad: algunos nervios sólo transmiten sensibilidad, por lo tanto una lesión en estos nervios puede causar diversos grados de anestesia.

Debilidad: además de los nervios sensitivos, algunos nervios proporcionan la habilidad de mover (nervios motores) y otros nervios ambas cosas (nervios motores y sensitivos). Las lesiones de los nervios motores causan diversos grados de pérdida de movilidad o fuerza.

Dolor: este es un síntoma frecuente después de una lesión nerviosa. El dolor presente después de una lesión nerviosa se puede localizar en cualquier parte del trayecto del nervio, pero típicamente se suele localizar sobre todo en la zona de lesión.

Los síntomas de una lesión nerviosa pueden ser intermitentes, si la lesión es recurrente; o pueden ser constantes si la lesión es suficientemente severa.
Hay muchos otros signos de lesión nerviosa: atrofia de los músculos, cambios de coloración de la piel e incluso cambios en la sudoración de algunas zonas.

Un ejemplo de lesión nerviosa recurrente es el Síndrome del Túnel Carpiano, que ocurre cuando el Nervio Mediano sufre demasiada presión a su paso por la muñeca. El Síndrome del Túnel Carpiano puede lesionar al Nervio Mediano lentamente a lo largo del tiempo o mucho más rápidamente, en el caso de un traumatismo en la zona. Esto puede producir síntomas como falta de sensibilidad en la mano, hormigueos, dolor en la mano, muñeca o antebrazo e incluso debilidad del pulgar. Los síntomas del Síndrome del Túnel Carpiano pueden ser intermitentes o, si es severo, pueden padecerse constantemente.

 

Tratamiento
Algunas lesiones nerviosas pueden mejorar sin necesidad de tratamiento, pero otras
necesitan ser tratadas o reparadas.

  • Lesiones nerviosas leves: los nervios pueden recuperarse solos en cuestión de minutos o tras varias semanas. Durante este tiempo, los mensajes entre el cerebro y la zona afectada pueden estar alterados. A veces es preciso simplemente tratamiento de soporte, pero otras veces es necesaria la cirugía.
  • Lesiones de las fibras nerviosas o lesiones más graves: Los nervios pueden recuperarse y reinervar las áreas previas, pero el proceso puede llevar meses y los mensajes entre el cerebro y la zona afectada pueden estar interrumpidos hasta la recuperación del nervio. Dependiendo del tipo de lesión del nervio puede ser preciso tratar quirúrgicamente.
  • Nervio cortado: Cuando se cortan tanto las fibras nerviosas como la capa exterior que los protege, la cirugía generalmente es necesaria para permitir que el nervio cicatrice correctamente.

Durante la cirugía, los cabos del nervio deben suturarse. Para ello es imprescindible la Microcirugía. Las fibras nerviosas deben crecer y alcanzar de nuevo las zonas que inervaban para que estas recuperen la función.

 

Recuperación
Las fibras nerviosas crecen muy lentamente y en condiciones ideales pueden crecer hasta 1
mm al día tras la sutura del nervio. Pueden ser necesarios muchos meses hasta que el nervio se recupere y depende de muchos factores, incluyendo la distancia que necesite crecer. También puede precisarse mucho tiempo hasta que los músculos vuelvan a funcionar bien de nuevo. Pueden sentirse hormigueos, pinchazos e incluso dolor durante el periodo de cicatrización y recuperación del nervio.
Es posible que sea necesario un periodo de rehabilitación tras la lesión nerviosa.
Los resultados de la reparación de un nervio pueden depender de la edad, del estado de salud del paciente, del tipo de lesión y de la parte del cuerpo lesionada.